Las primeras 100 plantas se establecerán en la extensión ocupada por la población a comienzos del otoño del primer año, favoreciendo la aclimatación de los ejemplares a las condiciones in-situ, evitando así las sequías estivales y las heladas invernales. Se propone que la actuación al ser tan pequeña se realice mediante ahoyado manual de 30x30x30, con la colaboración de voluntarios movilizados por la Oficina Verde de la Universidad de Granada.
Del mismo modo, al año siguiente se procederá a a plantación de los siguientes 100 ejemplares en la misma fecha, y se repetirá el proceso un tercer año.
La extensión de la actuación debe acompañarse de un vallado de madera que dificulte el acceso de los hervíboros y recolectores furtivos.